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N O T A D E T A P A
La educación a distancia del nuevo siglo
Desde sus inicios, la educación a distancia cubrió -literalmente-
espacios a los que la educación tradicional no llegaba. Hoy, con
las Nuevas Tecnologías Comunicacionales, redefine su lógica, pero
mantiene y amplía sus funciones.
La transformación educativa, surgida de la Ley Federal, alcanza a todos los aspectos relacionados con la transmisión de conocimientos. En forma gradual, la implementación de la ley ha producido y continúa produciendo una verdadera revolución en las aulas. Ahora le ha tocado el turno a la educación a distancia. La idea fuerza es abandonar la concepción clásica que consistía únicamente en hacer módulos de contenidos o emitir programas de radio y televisión. Ese esquema terminó muchas veces en situaciones donde no era posible determinar quiénes siguieron una emisión radial o televisiva y qué aprendieron. Gracias a las nuevas herramientas comunicacionales y a la incorporación de la figura del tutor es posible ofrecer una educación a distancia de calidad y evaluar los resultados.
Sin embargo, en un sistema educativo moderno, como en toda nueva organización, la inclusión de nuevas tecnologías y las vías alternativas de comunicación para hacer más eficiente la relación entre las personas no son sólo una cuestión de nuevos procedimientos: es una lógica nueva.
La transformación del sistema educativo no pretende cambiar tan sólo los programas de estudio, sino insertar los contenidos que suponen nuevas operaciones mentales para un aprendizaje de calidad y un modelo de organización más eficiente y flexible. En el esquema antiguo había, por ejemplo, un programa para cada materia y un docente encargado de enseñarla. Cantidades de alumnos año tras año recibían más o menos lo mismo sin tener en cuenta sus individualidades o sus necesidades particulares. Era como una línea de producción continua, que además tenía poca capacidad para actualizarse.
El modelo actual parte del concepto de círculos de calidad: docentes y alumnos trabajando en equipo para mejorar o refuncionalizar los contenidos de acuerdo con las necesidades. En esta nueva lógica hay cosas fundamentales que cambian: tiempo, espacio y agrupamiento de los alumnos.
En primer lugar, no hay horarios semanales definidos como se hacía antes, con horas fijas para cada materia sino que la escuela decide la distribución de los tiempos de acuerdo con la evolución del proceso de aprendizaje.
En segundo lugar, no es necesario que, en todos los casos, el docente esté parado en el aula frente a la clase dando la materia. Puede visitar un museo o dar la clase en el patio. Hay una nueva utilización de los espacios. También es posible que algunos alumnos permanezcan en el aula con el docente porque necesitan un apoyo específico, mientras el resto de la clase desarrolla otras tareas en un lugar diferente.
Por fin, el agrupamiento de los alumnos puede variar. Ya no se trata de tener treinta alumnos de siete años, por ejemplo, todos los días hábiles de la semana. Tal vez los de séptimo puedan trabajar con los de cuarto en algún tema que ellos mismos sepan explicar o los alumnos del polimodal puedan ser tutores de algunos alumnos de EGB.
Faltar al colegio
A estas tres variables se le agrega ahora una cuarta que es la relatividad de la presencia física. En el viejo sistema no había manera de que el alumno no estuviera en la clase. Hoy las Nuevas Tecnologías Comunicacionales (NTC) permiten que la presencia permanente no sea necesaria. Mediante una oferta de cursos a distancia el alumno puede acceder a diferentes materias sin ir al colegio. Pero el nuevo modelo de educación a distancia plantea una diferencia sustancial con el anterior. En el viejo esquema, el responsable de los resultados era el usuario. Si aprendía algo o no, era un problema estrictamente suyo. Aunque algunas veces se tomaba un examen, éste se podía resolver también a vuelta de correo.
Ahora a través de las NTC se puede brindar apoyo y seguimiento a los alumnos que cursan a distancia. Por ejemplo, usando el teléfono, Internet o el correo electrónico. Esto ya se aplica en otros países del mundo y, en el nivel superior, en Argentina. El encargado del apoyo y seguimiento es un tutor. De hecho, hoy no hay educación a distancia si no hay tutores. Estos cargos son ocupados por docentes que están en la misma región que el cursante y, por supuesto, son especialistas en la materia de que se trate. De este modo apoyan a los alumnos ya sea en forma presencial, por teléfono, por correo electrónico o por Internet.
Una de las ventajas de esta verdadera estructura de pedagogía virtual es que se pueden ofrecer muchas alternativas tanto a los que están en las escuelas como a los que están fuera de ellas. Por ejemplo, en la propuesta del nuevo Polimodal hay un núcleo de espacios curriculares básicos que todos los alumnos deben cursar. Además hay un paquete de espacios optativos que las escuelas decidirán si incorporan o no. Las escuelas grandes, sin duda, tendrán más posibilidades que las otras de agregar materias opcionales. Pero con una oferta de módulos de educación a distancia los chicos de escuelas más pequeñas tendrán además de las materias que ofrece su escuela la posibilidad de cursar otras que su propia escuela no puede ofrecerles. También esos módulos servirán para los chicos de áreas rurales que no van a la escuela y que pueden resolver todo a distancia.
Debido a la incorporación de los tutores y a todo el aparato necesario para el seguimiento de los alumnos, la idea que se tenía de que la educación a distancia es más barata -porque una emisión radial o televisiva en vez de cubrir treinta chicos abarca trescientos mil- se ha relativizado. El sistema bien montado ha probado tener un costo aproximado al de la educación convencional. Sin embargo, mantiene el beneficio de llegar a mayor cantidad de alumnos con la misma calidad favoreciendo de este modo la equidad social. El alumno no depende de tener o no en su escuela al profesor de una determinada materia que quiera cursar, ni tiene que trasladarse a otra para cursarla.
Las escuelas rurales son las primeras interesadas en que el sistema comience a funcionar.
Resistencia
El problema de este modelo de educación a distancia es el mismo que el de cualquier inclusión de nueva tecnología en el aula. Debido a nuestra tradición educativa no hay costumbre, por ejemplo, de trabajar con computadoras, que además suponen operaciones mentales diferentes. Esto se agrava porque los adultos tienen normalmente más dificultades frente a las NTC que los jóvenes. Por ejemplo, el alumno, en algunos casos, tiene una computadora en la casa, ha crecido con ella y desarrollado una lógica distinta. Para muchos docentes en la actualidad esto representa un problema muy difícil de encarar. Se trata de un cambio cultural que se da en todos los ámbitos de la sociedad.
La transformación educativa plantea como uno de sus postulados que el protagonista básico de la educación es el alumno. Es decir, se trata de aprender haciendo. La diferencia generacional mencionada puede aprovecharse por ejemplo si en el área de las NTC los alumnos son responsables del uso de las computadoras. No es necesario un profesor de computación, aunque seguramente se necesitará un técnico en computación que pueda resolver los problemas del usuario. Los alumnos, además de ir a los cursos regulares presenciales, podrán también recibir cursos a distancia y consultar con otros usuarios de la red. Este proceso, sin duda natural para las nuevas generaciones, puede encontrar resistencia en algunos lugares donde las computadoras están guardadas y colocadas en un espacio de difícil acceso para su uso cotidiano. Es bueno recordar que, como todo el equipamiento de la escuela, las máquinas lo son en la medida en que los alumnos tengan acceso a ellas.
La computadora debe ser parte del panorama normal del salón de clases como el pizarrón y la tiza. No se requiere especialistas para usar estas herramientas como no se necesita hacer un curso para usar una calculadora.
Las primeras ofertas de educación a distancia con este nuevo sistema empezarán a perfilarse en este curso lectivo. En el futuro cercano, la estructura virtual y la clásica coexistirán en el ámbito escolar para brindar más y mejores oportunidades a todos los alumnos del país.u
Algunos antecedentes
La educación a distancia tiene más de un siglo de tradición y en realidad surgió como respuesta a realidades de países con mucha dispersión de población. Las primeras experiencias se hicieron en países anglosajones que utilizaban el correo y más tarde la radio. Por ejemplo, Australia resolvió su problema de alfabetización en sus vastas áreas rurales a principios de siglo a través de la radio. Los chicos se sentaban con sus madres y escuchaban los programas diariamente. En cada emisión se fijaban los contenidos y se prescribían ejercicios para practicar. Una vez al año, cuando era la temporada de esquilar las ovejas, los maestros acompañando los piquetes de esquila se trasladaban a los puestos más aislados del país donde los jóvenes rendían sus exámenes y obtenían la certificación de haber cumplido con la escolaridad obligatoria.
En Estados Unidos también hubo un importante auge de cursos por correspondencia en materias técnicas. Desde reparar un motor de auto hasta un televisor podía ser materia de un curso a distancia en la década del '50.
La Argentina también registra antecedentes de este tipo pero, igual que en el resto del mundo, la inclusión de Nuevas Tecnologías de Comunicación (NTC) hace necesario repensar todo el sistema.
Escuelas sin luz
Mucho se ha dicho en los últimos tiempos sobre las escuelas que reciben computadoras pero que no tienen energía eléctrica. Esto sería sin duda un obstáculo insuperable para la implementación de una verdadera estructura virtual de educación a distancia. Sin embargo, lo cierto es que sólo el 5% de los 50.000 colegios del país tienen esa carencia y a ellos asiste menos del 0,5% de la población estudiantil. Es decir, que la infraestructura necesaria para la educación a distancia existe en la abrumadora mayoría de los colegios.
Por otro lado, ya hay planes para llevar los servicios básicos a esas pocas escuelas que han sido censadas y ubicadas. Corregir esa desigualdad histórica es una de las prioridades del Ministerio de Cultura y Educación para que el pequeño porcentaje de alumnos que estudia allí tenga las mismas oportunidades que el resto.
Para discutir en Internet
Si se desea profundizar en la temática de la educación a distancia, EDUDIST es un foro en español sobre el tema. Según sus promotores, se trata de una lista de discusión "destinada a servir como soporte y vía de difusión para el intercambio de ideas, investigaciones, experiencias y reflexiones en general, sobre Educación y Formación a Distancia utilizando. Internet y sus servicios, u otras redes telemáticas. Así como para servir de foro entre docentes, investigadores y profesionales de esta modalidad de investigación y de formación".
En este momento, algunos de los temas en debate son:
- Los servicios de Internet: modalidades de comunicación; educación a distancia y educación cooperativa en relación con los distintos servicios y modalidades de comunicación; recursos para los distintos servicios.
- La educación a distancia en los distintos sistemas educativos.
- Educación abierta y a distancia para personas adultas a través de las redes telemáticas.
- Estrategias de aprendizaje y estilos cognitivos en adultos y en individuos fuera de los sistemas formales de educación.
- Recursos educativos en Internet. Recursos para las distintas áreas curriculares y temas transversales. Recursos para la educación a distancia.
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