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E D U C A C I Ó N G E N E R A L B Á S I C A

Nuevas estrategias de enseñanza en Ciencias Sociales

Tradicionalmente se identificaba a las Ciencias Sociales con estrategias didácticas en las que predominaban el dictado, la lectura del libro de texto y la repetición. Actualmente los métodos de tipo transmisivo se reemplazan o se combinan con otros más participativos que buscan motivar el interés, la búsqueda de soluciones y un rol más activo por parte del alumno.

La concepción de “enseñar” como una mera transmisión de conocimientos, es hoy en día incompleta. La didáctica de las Ciencias Sociales es algo más que informar a los alumnos de las ideas que ha elaborado la comunidad científica en su momento. Actualmente se buscan estrategias para que los estudiantes puedan comprender esas conquistas intelectuales.

Las situaciones de aprendizaje del área se reducían antiguamente a la repetición de fechas, hechos históricos, nombres y datos en forma memorística. Hoy sabemos que los aprendizajes repetitivos y mecánicos se olvidan fácilmente porque se integran superficialmente en las estructuras de conocimiento de los estudiantes. Como alternativa a esa enseñanza “transmisiva” se han ido gestando y experimentando diversas propuestas de innovación metodológica: estudio de casos, resolución de problemas, realización de proyectos, etc.

El descubrimiento

Uno de los métodos que se han utilizado en la enseñanza de las Ciencias Sociales es el del “descubrimiento o indagación”. Se trata de proporcionarle al alumno oportunidades de descubrir por sí mismo el conocimiento histórico o geográfico. Si bien este método en los años ´70 fue una respuesta válida al cuadro anterior, hay que decir que se encontró que los alumnos no lograban por este medio incorporar las fases de sistematización o estructuración a la hora de apropiarse de los conocimientos. El alumno, básicamente, ve y entiende sólo aquello que de alguna manera constata empíricamente. Pongamos un ejemplo.

Observando un mapa, los alumnos descubren que en determinada región, las huertas están situadas cerca de la costa. El profesor explica que se trata de una fértil llanura de aluvión. Los alumnos, entonces, observan que las huertas están situadas junto a los ríos. El profesor guía a los alumnos a la siguiente conclusión: además del terreno fértil, las huertas requieren regadíos.

Los alumnos observan que no hay huertas junto a todos los ríos. El profesor explica que ciertos ríos se secan en verano. Así, los estudiantes van alcanzando ciertas nociones por una suerte de inducción. Este método ha sido criticado fuertemente por dos motivos básicos. Primero, la dificultad que imponen los tiempos. Este proceder torna muy lento el arribo a las conclusiones finales. Segundo, no se alcanza por este medio un aprendizaje significativo con una auténtica comprensión. En síntesis: no se puede pretender que todo aprendizaje sea descubrimiento.

Últimamente han adquirido vigencia las estrategias interactivas de enseñanza. En ellas el estudiante es quien procesa la información mediante las actividades que realiza, favoreciendo la reconstrucción de los conocimientos, la comunicación y el intercambio de ideas.

Un ejemplo del modelo interactivo sería el siguiente.

Teniendo como finalidad realizar una investigación sobre un pueblo de la antigüedad, se parte de la lectura del cómic. Hay una gran cantidad de “historietas” que explotan para sus aventuras contenidos históricos: Asterix, Lucky Luke, Nippur de Lagash, etc. De allí los estudiantes obtienen pistas que los introducen en el tema en cuestión. Esta tarea puede estar apoyada por preguntas que se contesten con la sola lectura del cómic, y por otras, que requieran una investigación adicional. La cooperación entre grupos de trabajo conformados por estudiantes enriquece aún más la propuesta. De este modo se vinculan algunos de los aspectos más relevantes del modelo interactivo: a partir del contexto cultural del alumnado se inicia la secuencia partiendo de la propia lógica de los estudiantes para reconducirla hacia la disciplina en cuestión para luego verbalizar, contrastar ideas, diversificar los lenguajes utilizados, favorecer las estrategias de autorregulación, la cooperación, la investigación, etc.

El caso, la simulación y el contrato

Otra estrategia de fértil aplicación en el aula es el estudio de casos. El caso permite a través de una situación concreta adentrarse en un campo determinado del conocimiento. Los estudiantes en forma individual o colectiva realizan un análisis con el objeto de definir los problemas, elaborar conclusiones, contrastar ideas con las del grupo, defenderlas, etc. Pongamos un ejemplo.

Una constructora quiere edificar un complejo hotelero y urbanizar una playa virgen de gran atractivo. Grupos ecologistas protestan porque lo consideran un atentado al ecosistema. En cambio, un amplio sector de habitantes del municipio acogen favorablemente la iniciativa porque redundaría en trabajo y prosperidad para la región.

Cada grupo cooperativo (formado por tres alumnos) debe analizar la situación, tomar una decisión y justificarla. Para ello cuentan con artículos aparecidos en la prensa, un estudio del impacto ambiental y un estudio de las ventajas económicas que obtendría la región, elaborado por la constructora, etc.

Las conclusiones se deberán presentar por escrito y en forma oral. Una vez presentados los trabajos se realiza un debate y se toma una decisión mediante una votación. A partir de este caso, los alumnos pueden comprender mejor los problemas ambientales que generan ciertas obras de infraestructura.

En Ciencias Sociales, y especialmente en los contenidos de historia, resultan también de mucha utilidad las simulaciones. Éstas ayudan a desarrollar la capacidad y la disposición del alumno a comprender las acciones de los hombres del pasado situándose en su propia perspectiva. En clase, se pueden presentar, por ejemplo, varios documentos que interpreten de manera distinta un evento histórico y pedirles a algunos alumnos que expliquen, identificándose con el que les haya tocado, su posición. Cada grupo preparará los argumentos para su defensa y las preguntas para rebatir el argumento de los demás.

Las estrategias de enseñanza individual, por su parte, intentan favorecer el aprendizaje según el ritmo y la capacidad de cada estudiante. Un ejemplo de esto son los contratos didácticos. Se trata de acuerdos negociados para conseguir un objetivo entre dos partes. En ellos se negocia la duración, los medios, la producción final, las ayudas, etc. Los contratos motivan a los estudiantes a expresarse, escoger entre diversas opciones y tomar iniciativas.

Un ejemplo de uno de estos contratos sería el siguiente.

Contrato individual

1) Situación: He analizado mis ejercicios con el profesor y me doy cuenta de que tengo muchas dificultades en Historia y no sé elaborar un texto. Lo escribo como si fuera un telegrama, no organizo bien los conocimientos, no explico bien los hechos.

2) Objetivo del contrato: Quiero mejorar. Aprender Historia y a redactar mejor un texto.

3) Medios para mejorar mis resultados: Repasaré todas las actividades que hemos resuelto en clase para este tema y las compararé con las de María, que están muy bien hechas. Prepararé una síntesis de todo y la estudiaré. Revisaré los criterios para la elaboración de los textos que nos dio el profesor.

4) ¿Quién me ayudará?: Sergio, que es amigo mío y es muy bueno en Historia y escribe muy bien. El profesor en clase los martes.

5) Evaluación del contrato: Yo mismo evaluaré mis progresos con los criterios de evaluación que nos dio el profesor. El profesor los revisará.

Me comprometo a cumplir con los acuerdos de este contrato; si no lo cumplo me examinaré en diciembre.

Firmado: El profesor. El alumno.

Se debe advertir que en las decisiones respecto de las estrategias de enseñanza pueden influir factores diversos como las capacidades que se pretenden desarrollar en los estudiantes, el tipo de contenidos que se desea enseñar, el estilo del profesor, las condiciones materiales, ambientales y sociales, etc. Los docentes que las pongan en funcionamiento deberán tener en cuenta estas variables y aprovecharlas para generar un proceso educativo más rico y creativo.