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La transformación
educativa
Las ideas -
fuerza
Un sistema educativo que aumente
las oportunidades de un aprendizaje de calidad para
todos.
Equidad en la distribución de las oportunidades educativas destinadas al conjunto de la población quiere decir diseñar programas para las escuelas y formas de trabajo en el aula que puedan garantizar a todos los alumnos, sin distinciones, el ingreso, la permanencia y la adquisición de las capacidades básicas así como el éxito en los niveles de logro establecidos.
Calidad no sólo
implica actualización de los contenidos, el equipamiento, los
métodos y las técnicas. Es trabajar atendiendo a los resultados
e incrementar las oportunidades de aprendizaje para todos con la permanente
intención de ir disminuyendo progresivamente las diferencias y aumentando
las perspectivas del "saber pensar",
"saber hacer" y
"saber ser".
La escuela asumirá un rol fundamental en la democratización de la educación, ya que deberá asegurar la igualdad de oportunidades de todos los alumnos en el acceso, en la permanencia, en el egreso y en los resultados alcanzados dentro del sistema educativo.
El instrumento que aplicará para la construcción
de la equidad será la atención
personalizada del alumnado; se concretará en diferentes
estrategias docentes para la enseñanza, para la evaluación
de aprendizajes, para el seguimiento de individuos y grupos de alumnos, para
la detección temprana de dificultades, para la elaboración
y la aplicación de mecanismos de compensación de déficit
y de abordaje y tratamiento de situaciones críticas.
b.
Descentralización
y participación
Un sistema educativo federal
definido desde una unidad escolar autónoma.
Como fruto del proceso de descentralización de
la educación argentina, las provincias cumplen con todos los derechos
y obligaciones vigentes en materia educativa, con el apoyo del Poder Ejecutivo
Nacional, a través del Ministerio de Cultura y Educación de
la Nación. Este último se compromete y obliga a garantizar
que los servicios sean prestados en todas las jurisdicciones con óptima
cobertura cuantitativa, alta calidad pedagógica y equidad.
Se recrea así un sistema nacional educativo basado
en el concepto de unidad en la diversidad y en la filosofía de que
la unidad nacional se preserva y potencia articulando las identidades
provinciales que la constituyen. La refundación del sistema educativo
tiene como centro la redefinición de la unidad
escolar. Esta opción no es ingenua. Trata de superar las
lógicas de anteriores reformas educativas centradas ya sea en los
aspectos macro (como reorganización de los niveles educativos) o en
los aspectos micro (como cambios de contenidos y metodológicos a nivel
del aula).
La unidad de cambio del sistema educativo es la
institución escolar. Para poder hacerse cargo de la tarea que se le
encomienda, es necesario abrirle los espacios para una mejor autonomía
pedagógica y administrativa. Esto sólo será posible
con el crecimiento de una auténtica capacidad de decisión de
cada escuela, en el marco de las políticas consensuales federalmente.
Los Contenidos Básicos
Comunes acordados a nivel nacional, el fortalecimiento de las
conducciones educativas de los sistemas provinciales, y el funcionamiento
pleno del Sistema Nacional de Evaluación de la calidad de la
Educación son el marco en el que se promueve la creciente autonomía
de la unidad escolar.
c.
Excelencia
académica para todos
Una concepción "amplia"
de contenido de la educación
El conocimiento es el nuevo nombre del desarrollo. La sociedad del futuro se perfila con un alto nivel de requerimientos para toda su población. Un nuevo sistema educativo tiene el compromiso de garantizar adecuados niveles de calidad académica en todas sus sustancias.
Es necesario pasar de los "saberes" a las "competencias". Saber, saber razonar, saber hacer y saber ser organizan la propuesta de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales para el desarrollo de las capacidades personales y sociales que la escuela debe promover para permitir a los jóvenes participar como miembros plenos de la sociedad.
Hoy no es posible lograr calidad
académica sin una propuesta curricular centrada en la formación
de competencias en el alumno.
La escuela de la Ley
24.195, a partir de estas definiciones, tiene como compromiso
que los alumnos adquieran competencias, es decir, "conocimientos en
acción". No basta con que un alumno "sepa"; tiene que 'saber hacer'.
Competencia es poder proyectarse en una acción concreta. La competencia
incluye los saberes, pero los resignifica en términos de compromisos
de acción.
Un sistema educativo comprometido con la calidad entendida
como la equidad y la excelencia académica para todos asumirá
su responsabilidad de potenciar todas las capacidades de sus docentes y sus
alumnos, ya sean niños, jóvenes o adultos. Se trata de ampliar
la capacidad de aprender los elementos de la cultura, entendida como forma
plural, a través de la mayor cantidad y diversidad de experiencias
posibles.
d.
Transformación
organizacional
Un modelo alternativo de
organización y gestión.
La dinámica interna de las instituciones incide
en la calidad y equidad de la educación. Llevar a cabo modificaciones
profundas en las propuestas curriculares y pedagógicas significa que,
en todas las instancias de la organización, debe plantearse una
redefinición de las bases de su
funcionamiento. Corresponde al Estado la responsabilidad de ofrecer un servicio
educativo de calidad para todos.
En primer lugar los ministerios (nacional y provinciales),
concebidos para gerenciar tareas transformadoras y no sólo para
administrar el sistema, deben ser organismos
ágiles y flexibles, capaces de responder a requerimientos
que cambian y se modifican permanentemente. Esos requerimientos, muy complejos,
se producen, además, en un contexto incierto, como es la
característica de la posmodernidad.
Estos ministerios tienen que estar alejados de la concepción burocrática verticalista clásica y organizarse matricialmente, para proyectos. Este cambio requiere una alta densidad profesional, que puede definirse como un compromiso responsable y autónomo, que no se logra por una simple declamación, sino a través de un dominio teórico y técnico efectivamente superior y demostrable.
A nivel de las unidades escolares, la propuesta de transformación educativa argentina pretende lograr que las escuelas lleguen a ser organizaciones no tradicionales, 'organizaciones inteligentes', que permitan el aprendizaje institucional y adopten una gestión que favorezca procesos de transformación.
La Ley Federal de Educación
propone como eje del cambio educativo a la escuela en su conjunto.
El objetivo central de la institución escolar será fortalecer
y elevar la calidad de la educación de modo que sea más equitativa
y eficaz, es decir, aumentar su capacidad para distribuir con justicia las
oportunidades de una mejor formación para toda la
población.
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